¿CÓMO SE
DISEÑA UNA PROGRAMACIÓN FLEXIBLE?
Una
Programación
de Aula flexible tiene
como meta formular Objetivos de Aprendizaje con una estructura
de capacidades sobre contenidos que permite una rápida
adaptación a
la diversidad. Un modelo de programación de este tipo se estudia
e ilustra pormenorizadamente en Álvarez, et al. 2002. Diversidad
con Calidad . Madrid: CCS.
Ahora bien, para llevar a cabo una Programación de
Aula flexible con estas características, proponemos los siguientes pasos
que pueden parecer excesivos, pero que todo profesor tiene que dar, aunque los
experimentados suelen darlos simultáneamente.
1er paso. Explicitación
de Temas
El primer paso de la Programación
de Aula flexible consiste en, a partir de la documentación oficial
propuesta por la Administración educativa correspondiente y
según la autonomía que dicha documentación nos
permita, hacer una relación de Temas, que en su momento podrán
dar título a las lecciones o Unidades Didácticas.
2º Paso.
Valoración de los Temas
En segundo lugar, es preciso calificar
la amplitud y profundidad con la que se va a estudiar cada tema según
su importancia dentro de la programación.
Los criterios para llevar a cabo esta valoración depende
de que el currículum esté planificado en espiral, es decir, que
los mismos temas se vayan a estudiar en cursos sucesivos, como es el caso de
la Ed. Primaria y Secundaria, o que las materias estén más compartamentalizadas,
como en la Formación Profesional y Universidad.
En este sentido, es conveniente empezar por los temas Fundamentales,
añadir posteriormente aquellos considerados como menos importantes o de
Iniciación y, finalmente, aquellos otros que, ya estudiados en Cursos
anteriores, se estima deben repasarse. Todo ello conviene hacerlo de la manera
siguiente:
- Temas Fundamentales :
Si el Tema se considera lo suficientemente importante, a
causa tanto de la estructura de la materia como del desarrollo
evolutivo de los alumnos, se le calificará como Fundamental ,
quedando simbolizado con una F . Los objetivos mínimos,
que deciden el apto y no apto, deberán formularse a partir
de estos Temas fundamentales. Un Tema podrá calificarse
como F en
un solo curso; por ello, cuando sea necesario, se dividirá en
subtemas, calificando cada uno de ellos como F en
el curso correspondiente. Por el contrario, si resultan varios
Temas F afines
en un mismo curso, se considerará la conveniencia de englobarlos
bajo un solo epígrafe.
- Temas de
Iniciación :
Si en un curso se va a presentar solamente el Tema, se le califica
como Tema de Iniciación , simbolizándolo con
una I . Los objetivos de estos Temas deben figurar
en la programación, pero nunca como mínimos; por lo que
su mayor o menor asimilación no quedará reflejada en
una evaluación negativa, sino que condicionará únicamente
notas superiores como B, N y SB. Un Tema podrá calificarse como I en
varios cursos consecutivos.
- Temas de Repaso : Aquellos
Temas que, habiendo sido fundamentales en algún Curso anterior,
se considere deben ser tratados de nuevo, se calificarán como
Temas de Repaso , simbolizándolos con una R .
No son Temas de Repaso aquellos que, aunque tengan que seguir
utilizándose,
se consideren suficientemente asimilados por los alumnos. Se calificarán
como de Repaso solamente aquellos que, por experiencia, se sabe que
han sido olvidados parcialmente y su reasimilación se considera
necesaria. En relación con los objetivos mínimos, tienen
el mismo tratamiento que los Temas fundamentales. Aunque conviene
evitarlo, un Tema puede ser considerado como R en
varios Cursos consecutivos.
De esta manera,
se consigue una distribución
de Contenidos Científicos y, por tanto, también de la enseñanza
no lineal sino cíclica.
Como se ha señalado anteriormente, en las materias
para un solo Curso, como es el caso de muchas asignaturas universitarias, de
los Ciclos Formativos de Formación Profesional y de la mayoría
de las asignaturas de los Bachilleratos, es obvio que no hay que secuenciar los
Temas por cursos, pero sí calificarlos como I, F o R para deducir de ellos
los objetivos mínimos y complementarios. En el resto de los casos, es
conveniente hacer las siguientes revisiones:
- Secuencias : Una vez terminado este proceso de
calificación, se revisará, aceptando secuencias como: I,F,R / I,I,I
/ -,F,R / F,R,R, que recogen las normas precedentes y rectificando otras como:
F,F,F / I,F,F, porque contradicen la norma de que un Tema sólo puede ser
F en un solo Curso; y R,F,-, porque, obviamente, no se puede repasar un Tema
antes de que éste sea asimilado como fundamental.
-
Cursos : Se examinarán en vertical las calificaciones de
cada uno, introduciendo las correcciones pertinentes si se constata que el
número de Temas "F" no aumenta con la edad o hay un desequilibrio entre
los Tema "I, F o R".
3er. paso. Guión
de Contenidos Científicos
Los Contenidos Científicos
de cada Tema, en especial los clasificados como "F", deben desglosarse
y explicitarse en un Guión según la siguiente taxonomía
de contenidos:
1. Datos
1.1. Términos
1.2. Hechos
2. Métodos
2.1. Convencionalismos
2.2. Tendencias y secuencias
2.3. Clasificaciones
2.4. Criterios
2.5. Procesos
3. Generalizaciones
3.1. Conceptos
3.2. Principios
3.3. Teorías
4º paso. Relación
de Contenidos y Capacidades
Una vez finalizado el guión
de los Contenidos Científicos de cada Tema, se trata ahora de
realizar un análisis de dichos Temas, al menos de los considerados
como "F" en la planificación, para seleccionar
las Capacidades; es decir, los profesores deben determinar el grado
de profundidad con que van a ser tratados los Contenidos Científicos
del Tema. Para ello, se han de tener presentes tanto los condicionantes
del desarrollo evolutivo de los alumnos como las características
del Contenido Científico. Proponemos, para ello, las siguientes
categorías de capacidades:
A. CONTENIDOS CONCEPTUALES
I. Capacidades Cognoscitivas
1.
Reconocimiento
2.
Comprensión:
2.1.
Traducción
2.2.
Interpretación
2.3.
Extrapolación
B. CONTENIDOS PROCEDIMENTALES
3.
Aplicación:
3.1.
A. Algorítmica
3.2.
A. Heurística
4.
Análisis
5.
Síntesis
6.
Valoración crítica
II. Capacidades Psicomotrices
1.
Imitación de modelos
2.
Manipulación siguiendo instrucciones
3.
Automatización
C. CONTENIDOS ACTITUDINALES
III. Capacidades Afectivas
1.
Interés
2.
Satisfacción
3.
Valoración
4.
Organización de valores
5.
Caracterización
5º paso. Formulación
de Objetivos de Aprendizaje
El
análisis
de cada Tema, que se acaba de realizar, es ya en cierto modo
una formulación
de lo que se pretende que adquiera cada alumno en el proceso
de instrucción,
ya que aplica una Capacidad sobre un Contenido Científico, y
estos son los componentes fundamentales de todo objetivo; sin
embargo, conviene explicitarlos formalmente para luego secuenciarlos
e integrarlos en las correspondientes lecciones o Unidades Didácticas.
A partir del análisis de cada Tema, que relaciona Capacidades
y Contenidos Científicos, podemos ahora normalizar la formulación
de los Objetivos de Aprendizaje de la manera siguiente:
1. Sujeto : Encabezar
el repertorio de objetivos con la frase: "El alumno será capaz
de", para no olvidarnos de que el sujeto de toda acción reflejada
en un Objetivo de Aprendizaje es el alumno.
2. Indicador (Qué) :
Concretar con un verbo de acción el indicador de la Capacidad
que se va a exigir al alumno, y completarla con el contenido pertinente
en forma de complemento directo.
Este binomio "Verbo + Complemento" constituye la característica
fundamental e imprescindible de todo Objetivo de Aprendizaje, que llamaremos
el "Qué" del objetivo. Por ejemplo, "Identificar los ríos de Europa".
3. Condiciones (Cómo) :
A veces, la acción no queda definida con el "Qué", por
lo que es necesario solucionar esta posible ambigüedad añadiendo
una segunda característica al objetivo; es decir, hay que concretar
la situación en la que el alumno va a realizar el "Qué".
Llamaremos a esta segunda cualidad el "Cómo" del objetivo. Así como
todo Objetivo de Aprendizaje debe incluir necesariamente el "Qué",
esta segunda característica solo hay que añadirla cuando
se juzgue necesario aclarar una posible ambigüedad. Por ejemplo,
como se pueden identificar los ríos de Europa en una lista,
en un mapa-mudo, en un mapa ilustrado, etc., si se añade el "Cómo", "en
un mapa-mudo", queda más concretado lo que se va a exigir al
alumno.
4. Criterios de ejecución
(Cuánto) : A veces incluso es preciso añadir una
tercera característica, el "Cuánto"; es decir, la perfección
con que se va a exigir la ejecución del "Qué". Esta
característica se conoce en la bibliografía educativa
como el "criterio de evaluación". El "Cuánto" puede
ser cuantitativo , es decir, el número de objetos,
cualidades, etc., que se exigen. Por ejemplo: "Identificar todos
los ríos de Europa". Otras veces se requerirá un «Cuánto» cualitativo .
Por ejemplo, "Describir un paisaje añadiendo epítetos
a los sustantivos empleados".
Siguiendo las normas anteriores, deben formularse
los Objetivos de Aprendizaje relacionados con sus Capacidades (Re =
reconocimiento, Co = comprensión, Ap = aplicación, An
= análisis, Si = síntesis, Va = valoración, Ac
= actitudes ). Posteriormente, y antes de abordar el diseño
de estrategias de instrucción en las correspondientes Unidades
Didácticas, es necesario realizar una secuencia de los Objetivos
de Aprendizaje que nos indique no solo lo que queremos enseñar,
sino también el orden en que lo vamos a hacer. Para ello, proponemos
secuenciarlos, primero, según los Contenidos Científicos
y, luego, según las Capacidades.
No es fácil dar criterios para ordenar los Objetivos de Aprendizaje;
no obstante, en la publicación ya varias veces citada, se apuntan
algunos para cada «proceso elemental» de enseñanza-aprendizaje.
Programar de manera flexible, a partir del
diseño de Objetivos de Aprendizaje con una estructura de capacidades
sobre contenidos, permite plantear adaptaciones tanto individuales
como grupales. El modo de proceder para construirlas se trata en ámbitos
específicos de esta misma página web.
Para profundizar en este planteamiento, se puede acudir a Álvarez,
et al. 2002. Diversidad con Calidad . Madrid: CCS.
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