¿QUÉ ES LA PROGRAMACIÓN?.
Una
Programación es el marco de referencia que explicita de manera
clara, comunicable y coherente toda oferta educativa y la convierte en realidad
organizada.
En
este sentido, dicha oferta educativa se refleja, en primer lugar, en unos Objetivos
Generales y éstos, a su vez, se concretan en Objetivos de Aprendizaje. Los primeros
suelen ser responsabilidad de la Administración Educativa; los segundos tienen
que formularlos los profesores de cada materia.
La
Administración Educativa propone un Diseño Curricular Base para cada una de
las etapas de Ed. Infantil, Primaria y Secundaria, tanto obligatoria como postobligatoria,
para que cada Centro concrete su Proyecto Educativo con objetivos referidos
a los distintos colectivos que lo conforman. Así, los Objetivos Generales de
Centro o Finalidades van dirigidas a todos los miembros de la comunidad educativa
(alumnos, profesores, padres); los Objetivos Generales de Etapa, a todos los
alumnos de Ed. Infantil, Primaria, Secundaria, etc.; los Objetivos Generales
de Área y de Ciclo, a los alumnos cuando estudian Matemáticas, Lengua, etc.,
en cada Etapa y Ciclo; hasta llegar a los Objetivos de Aprendizaje de la Programación
de Aula para cada curso.
Las
programaciones que recogen exclusiva, o incluso preferentemente, contenidos
son programaciones rígidas que suponen una barrera para muchos alumnos,
más que un aliciente que les ayude a abordar la oferta docente. Por tanto, todo
docente debe tener claro que los "syllabus", los cuestionarios, los
repertorios de temas y, en general, los contenidos no son propiamente objetivos.
También debe quedar claro que los procesos cognitivos, psicomotrices, afectivos
(por ejemplo, comprender, aplicar, valorar, etc.), que suelen ser meta de ofertas
educativas, tampoco son objetivos.
Los
objetivos de las programaciones flexibles, por el contrario, sean Generales
o de Aprendizaje, deben recoger ambos aspectos, es decir, contenidos y capacidades;
en este sentido, un objetivo propone que el alumno sea capaz de realizar, llevar
a cabo, poner en juego, etc., una capacidad (interpretar, aplicar, analizar,
valorar, etc.) sobre un contenido o realidad natural, social, etc.; es decir,
un objetivo es una capacidad sobre un contenido.
Sin
embargo, un Objetivo General se diferencia de un Objetivo de Aprendizaje en
que el primero se evalúa a partir de los segundos, siendo estos últimos
los que concretan la oferta educativa en una Programación de Aula flexible,
por lo que son imprescindibles como punto de referencia para que el propio docente
pueda seleccionar en cada caso las estrategias metodológicas más
adecuadas para ayudar a los alumnos en sus procesos de aprendizaje. También
son imprescindibles para que los mismos alumnos puedan enfocar eficazmente sus
procesos de aprendizaje y, así, alcanzar los objetivos con algún
grado de significatividad.
Por último, son
imprescindibles para poder llevar a cabo los distintos
tipos de adaptaciones que exige una buena atención a la diversidad.
Los
interesados en ampliar estas ideas pueden acudir a: Álvarez, et al. 2002.
Diversidad con Calidad. Madrid: CCS.