
LAS ADAPTACIONES son uno de los elementos esenciales para atender bien la diversidad.
Ahora bien, en un primer nivel, la atención a la diversidad debe provocar que los elementos diferenciales del Proyecto Educativo (Carácter Propio, Finalidades y ROF), los Objetivos Generales del Proyecto Curricular y los Objetivos de Aprendizaje de las Programaciones de Aula se formulen teniendo en cuenta las características más representativas de los alumnos de cada Centro.
En un segundo nivel, las «dificultades de aprendizaje» (DA) y las «necesidades educativas especiales» (n.e.e.), debidas tanto a superdotación como a déficit, deben recogerse, ya desde los primeros cursos de la Ed. Primaria, a partir del currículum común, en adaptaciones individuales tanto de acceso como de carácter curricular individual.
1. Adaptaciones individuales
Aunque no hay consenso a la hora de asignar las adaptaciones individuales, estas se pueden definir como el ajuste entre los grados y las formas de aprender de un sujeto y la propuesta educativa elaborada para su curso y nivel. El grado equivale a las capacidades del alumno, concretadas tanto en sus habilidades cognitivas como de apoyo al aprendizaje, y la forma, por su parte, equivale al estilo de aprendizaje del alumno, es decir, a su manera peculiar de abordar el conocimiento. Las formas y grados de aprender van a ser, pues, los que definan el perfil del alumnado, dando lugar a que los estudiantes puedan tener mayores o menores dificultades en su aprendizaje y, en consecuencia, a que puedan precisar propuestas curriculares más o menos adaptadas, como son las que se enuncian a continuación.
1.1. Adaptación de Acceso
Cuando existe suficiente capacidad, pero, por algún motivo, los estudiantes no son capaces de ponerla en práctica, bien por déficit estratégicos, emocionales, sensoriales o motores, estamos ante un perfil de dificultades de aprendizaje (DA), cuya medida de intervención más adecuada es la «Adaptación de Acceso» que algunos, impropiamente, llaman «no significativa»; esto se amplía en <Adaptación de Acceso> de esta misma página web.
1.2. Adaptación Curricular Individual
Cuando el grado de aprender del alumno es muy bajo, es decir, no tiene suficiente capacidad, estamos ante un perfil de «necesidades educativas especiales» (n.e.e.), cuya medida de intervención más adecuada es la «Adaptación Curricular Individual» (ACI), en la que los alumnos, al no haber podido superar sus deficiencias a lo largo de varios cursos, aunque siguen participando del mismo Currículum que su grupo de referencia, siguen una programación adaptada a su competencia.
Para concretar esta medida, a partir de un análisis de su programación de referencia, se eliminan aquellos Objetivos de Aprendizaje para los que el alumno no tiene suficiente capacidad, se modifican a la baja aquellos otros para los que su capacidad es limitada y, por último, se incorporan Objetivos de Aprendizaje de cursos anteriores que haya que reasimilar porque son prerrequisitos para nuevos aprendizajes. Estos objetivos que se incorporan constituyen el núcleo de la programación del «aula de apoyo». Todo esto se amplía en <Adaptaciones Curriculares Individuales para alumnos con bajas capacidades>.
En el caso de alumnos con n.e.e, asociadas a altas capacidades, la intervención más adecuada es también la «Adaptación Curricular Individual» pero eliminando Objetivos de Aprendizaje muy repetitivos, modificando al alza los que están en el límite de sus posibilidades e incorporando Objetivos de Aprendizaje de cursos posteriores que estos alumnos puedan ya abordar. Todo esto se amplía en <Adaptación Curricular Individual para alumnos con altas capacidades> de esta página web.
2. Adaptaciones grupales
La adaptación grupal es una adaptación con un carácter más abierto, que trata de ajustar el currículum según diferentes criterios, como los que se citan a continuación.
2.1. La Optatividad
La Optatividad, como respuesta a la atención a la diversidad en la Ed. Secundaria O. y, por supuesto, en los Bachilleratos, en la Formación Profesional y en los estudios superiores, permite enriquecer y equilibrar el Currículum, dando cabida a aptitudes y peculiaridades diversas que presentan los alumnos; es decir, supone una serie de materias que se pueden ofrecer con distintos fines, por ejemplo, elegir materias relacionadas con alguna de las «inteligencias múltiples» que no aparecen en el Currículum básico.
Los Departamentos didácticos son los órganos encargados de diseñar las materias optativas que se enmarcan en su Área curricular, siguiendo un proceso para formular Objetivos de Aprendizaje semejante al recomendado para las Programaciones de Aula ordinarias, sin descartar la posibilidad de ser diseñadas interdisciplinarmente por varios Departamentos. Los alumnos elegirán estas materias con la ayuda y asesoramiento del Departamento de Orientación y del Tutor, de tal forma que dicha elección responda a las necesidades, capacidades e intereses de cada uno.
2.2. La Opcionalidad
La Opcionalidad se puede considerar como una variante más comprometida de la Optatividad y trata de dar respuesta a la inteligencia predominante de cada alumno y a su nivel intelectual. Supone una elección que, aunque no debiera impedir estudios futuros, los condiciona; de aquí la necesidad de la orientación para hacerla con perspectivas de futuro.
Se suele iniciar en los últimos cursos de la educación obligatoria, ofreciendo una enseñanza con materias comunes para todos, pero claramente diversificada con materias específicas para cada grupo de alumnos según sus intereses, capacidades y nivel de competencia.
Su concreción se puede hacer mediante la implantación de itinerarios rígidos, obviamente más económicos, próximos a la opcionalidad de la educación no obligatoria de carácter selectivo; es decir, para los que puedan y deseen seguir estudios superiores, iniciar ya el Bachillerato, y un primer módulo de especialización para los que vayan a cursar Ciclos Formativos de Formación Profesional.
Sin embargo, una opcionalidad más acorde con el planteamiento de las «inteligencias múltiples» y que requiere mayores recursos materiales y humanos, se concreta mediante el principio de la personalización curricular, planteando las áreas configuradas por especialidades, por ejemplo: la artística en Música, Plástica, etc.; la científico-técnica en Física, Química, Biología, Tecnología, Informática, etc., y estas a su vez con versiones más o menos exigentes, por ejemplo, Matemáticas A y B; Idioma de consolidación y de ampliación, etc. Así, cada estudiante, bien asesorado por los Departamentos de Orientación, puede configurar sus opciones de acuerdo con sus motivaciones y posibilidades, todo ello mediante agrupamientos flexibles correspondientes a las distintas opciones que se propongan; por ejemplo, Pedro puede optar por una opción B de Matemáticas y una opción A de Inglés; María puede optar por una opción B de Física y una opción A de Música. De esta manera se favorece el autoconcepto y la autoestima del estudiante al evitar itinerarios excesivamente rígidos e itinerarios de bajo nivel en todas las áreas. Un modelo de este tipo tratará de reducir el número de materias procurando no incluir todas ellas en todos los cursos.
Como en el caso de las materias optativas, los Departamentos didácticos son los órganos encargados de formular la Programación de Aula de las Áreas específicas de cada opción, siguiendo el proceso recomendado para realizar Programaciones de Aula.
2.3. Adaptación Curricular Grupal
Cuando en los últimos cursos de la educación obligatoria el desfase de conocimientos es muy importante en un grupo considerable de alumnos, la medida de intervención más ajustada es plantear una adaptación general del Proyecto Curricular, eliminando Temas en alguna Área y formulando Objetivos de Aprendizaje con carácter más procedimental, es decir, hacer una «Adaptación Curricular Grupal». Todo esto se amplía en <Adaptación Curricular Grupal> de esta página web.
2.4. Iniciación Profesional
Muchas veces, las medidas de atención a la diversidad mencionadas hasta aquí, es decir, las Adaptaciones Curriculares Individuales o Grupales, el poder matricularse en materias optativas y el seguir itinerarios opcionales que sintonizan más con los intereses y capacidades de los alumnos son suficientes para solucionar problemas extracurriculares, por ejemplo, de conducta.
Sin embargo, en muchos casos no son suficientes para alumnos con fuertes desviaciones conductuales que nada quieren saber de cuestiones educativas y, además, obstaculizan el desarrollo normal del aprendizaje del resto del grupo. En estos casos, y también para alumnos que no tienen posibilidad de alcanzar los Objetivos para obtener el título de Graduado en la Ed. Secundaria, caso por ejemplo de los alumnos con reiteradas Adaptaciones Curriculares Individuales que les alejan de todo referente curricular, se proponen otras soluciones, como los Programas de Iniciación Profesional, que les llevarán a una posterior integración laboral más o menos tutelada.
En este sentido, la normativa legal prevé alternativas regladas y no regladas con programas que ofrecen una cualificación profesional inicial con objetivos preferentemente procedimentales que ayuden a alcanzar capacidades psicomotrices y faciliten, así, la incorporación a la vida activa.
Si quieres saber más sobre las Adaptaciones de Acceso. Las Adaptaciones Curriculares Individuales y Grupales, ver más información. Si, por el contrario, quieres leer bibliografía específica al respecto, te recomendamos estos cuatro libros:
Álvarez, et al. 2002. Diversidad con Calidad. Madrid: CCS.
Álvarez, L. y Soler, E. (1998). ¿Qué hacemos con los alumnos diferentes? Cómo elaborar adaptaciones curriculares, 2ª ed. Madrid: SM.
Álvarez, L. et al. (1999). Intervención psicoeducativa. Estrategias para elaborar Adaptaciones de Acceso. Madrid: Pirámide.
Álvarez, L. y Soler, E. (1997) La diversidad en la práctica educativa. Modelos de acción tutorial, orientación y diversificación, 2ª ed. Madrid: CCS